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viernes, 10 de febrero de 2012

LA AMISTAD COMO VALOR HUMANO


Somos seres sociales, vivimos rodeados de personas. No hay forma de sobrevivir aislados de los demás. Por ese roce obligatorio con los demás es que tenemos la necesidad de compartir con ellos. Tenemos la necesidad de tener en quien confiar, a quien llamar cuando tenemos problemas y también con quien compartir actividades como ver una película, disfrutar de un parque o confiarle una información.
 
Ser amigo de alguien es sentir que esa persona nos cae bien, compartir convicciones, sentimientos, gustos, opiniones, ideas políticas, creencias, religión, en fin, tener cosas en común. Sabemos que somos amigos de alguien cuando nos sentirnos a gusto con esa persona, podemos conversar y compartir sentimientos y lo disfrutamos. 
 
Hay que enseñar a los miembros de la familia a cultivar buenas y variadas amistades. A llevarse bien con la familia y los vecinos, a compartir con ellos y apoyarlos para que ellos nos correspondan con momentos agradables y amistad sincera. Para cultivar amistades duraderas y amenas es necesario tener algo en común. Una misma profesión, una misma carrera, un mismo oficio, un pasatiempo en común.  Hay que tratar de ser modesto y humilde para ser aceptado por los demás. 
 
La amistad no se desarrolla para aprovecharse de los amigos. Los amigos sienten, padecen y disfrutan juntos. La persona que gana más amigos es aquella que se sacrifica más por los otros. La amistad es un cariño que se profesa por el otro, un apreciarse que promueve la entrega, el sacrificio mutuo. La forma de tratarse en el tiempo profundiza la amistad. Las personas se van conociendo mejor y tomando afecto mutuo. 
 
En variadas ocasiones las personas que llegan a cultivar una profunda amistad sincera, se profesan mayor cariño y se tienen mucho más confianza que con sus propios familiares. Ser amigo de alguien es conocerlo bien, saber sobre su historia pasada, sus quehaceres actuales y de sus planes futuros; y del sentido que da a su vida, de sus convicciones; y de sus gustos, defectos y virtudes. Hay que tener cuidado y conocer a fondo con quien establecemos una amistad profunda en este tiempo, pero siempre de una relación amistosa saldremos ganando.

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