Vistas de página la semana pasada

lunes, 27 de febrero de 2012

PATRIOTISMO, VALOR HUMANO



Practicar el patriotismo es amar al prójimo, es entregarse a los otros. Es luchar por las mayorías. Cuando una gran parte de nosotros practiquemos estos principios, tendremos una patria grande, soberana, libre, democrática como lo soñaron nuestros antecesores. Cabe preguntarse: ¿Qué orgullo, que sentimiento, que amor siente usted por la patria dominicana? ¿Es usted capaz de arriesgarlo todo, incluso su vida por esta hermosa tierra? Ser patriota es defender con uñas y dientes cada grano de arena o ser vivo que existe y habita esta hermosa tierra, cueste lo que cueste.
 
El esfuerzo de nuestro Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte, de Caamaño, Manolo y tantos hombres y mujeres, solo lo impulsaba el amor a la patria. Jamás reclamaron fotografías, ni aplausos, ni pensión,  ni bonificaciones, ni comités de base, ni nada parecido. El sentimiento patriótico dejado por ellos debe impulsarnos a seguir hacia adelante, construyendo la patria libre, democrática y soberana. Si la patria la compone toda la gente del territorio dominicano, recuérdense que también los viejitos, los niñitos desvalidos, los discapacitados, los pobrecitos, los que viven en los barrancos, arroyos y cañadas, son sangre de nuestra sangre y también hay que amarlos.
 
La patria está en cada ser, en cada pedacito de tierra, en cada gota de agua que brota y corre, en cada niño que rie o llora. ¿Dónde está su patriotismo si usted todo lo atrapa para usted y los suyos y se olvida de las mayorías? ¿De qué patriotismo usted habla cuando está frente al busto de Duarte o a la Bandera dominicana? ¿De qué le valen a usted los discursos en los actos públicos, si cuando sale de allí desdice todo y vuelve con su egoísmo, su avaricia y su falta de sensibilidad? Si usted se cree patriota como dice, abandone su egoísmo, deje su soberbia y báñese de pueblo.
Practicar el valor del patriotismo no es decir frases bonitas, ni hacer grandes discursos, ni mucho menos desarrollar charlas o conferencias extraordinarias. Solo basta con amar a la gente que está cerquita de ti, empezando por tu familia, tus vecinos y de ahí abarcar la gran Patria. Entregarse a la causa de los demás, vivir el valor del patriotismo no es darle migajas a la gente pobre, con lo cual se fomenta la humillación y la  burla. Encaminemos planes de desarrollo y luchemos contra la calamitosa situación que ellos atraviesan y así serán libres de sus cadenas.
 
Ser patriota en el día de hoy es simplemente leer, investigar la vida y la obra de Duarte, los trinitarios y los hombres y mujeres que han seguido su ejemplo, pero para llevar esos ideales a la practica cotidiana. Por eso debes ser duartiano en tu casa, en el vecindario, en los medios donde te desenvuelves y en los puestos que desempeñes, sean públicos o privados. No seas duartiano el 26 de enero o el 27 de febrero frente al busto de Duarte. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario