Páginas vistas la semana pasada

viernes, 25 de enero de 2013

DECENCIA, VALOR HUMANO


Qué hermosa, qué bella se ve y se percibe una persona cuando actúa con decencia. El valor de la decencia debe ser asimilado desde el interior de la familia, con el buen ejemplo de los padres. Estos deben enseñar a sus hijos a practicar la decencia en las conversaciones, vestimentas, gestos y posturas, pues saber comportarse decentemente no viene en los genes, se aprende.
 
El valor de la decencia es algo muy hermoso cuando lo practicamos. De manera particular a la juventud le hace mucha falta que las generaciones mayores le orienten correctamente sobre el cuidado especial en la forma de vestir, en las hembras, evitando las ropas demasiado cortas, en escotes y faldas, apretadas o ligeras, para evitar que se conviertan en un centro de atención malsana de los varones.
 
También hoy más que nunca los varones necesitan una correcta orientación en la forma de usar su vestimenta, para que responda al valor de la decencia. El uso de aretes, pircis, tatuajes, cabello, vestimenta y forma de expresarse. Los líderes comunitarios, funcionarios gubernamentales y las familias están en la obligación de promover con sus acciones el valor de la decencia, si queremos una sociedad que se fundamente en los valores humanos.

 
Las relaciones de amistad, la convivencia pacífica entre los pueblos y las personas, es alimentada grandemente por la práctica del valor de la decencia. Actualmente la violencia arropa a todos los estratos de la sociedad dominicana, por lo tanto la promoción del valor de la decencia, a través de los buenos ejemplos debe ser lo que impere en la acción cotidiana.
 
La persona que practica el valor de la decencia debe combinar los cinco sentidos: vista, oído, gusto, olfato y tacto, además de la imaginación y el uso de su propio cuerpo, evitando caer en la morbosidad y su uso indebido. Este valor expresa una gran educación, la calidad humana y el nivel de respeto a sí misma de la persona que lo practica. Todos admiran y se sienten atraídos por las personas decentes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario